Yo tambien
Mostrando entradas con la etiqueta Reflexiones (Aislamiento). Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Reflexiones (Aislamiento). Mostrar todas las entradas

marzo 01, 2012

Los problemas de identidad de género podrían dañar la salud mental de los niños, según un estudio

 Nuevos estudios muestran que los niños que batallan con la identidad de género también se enfrentan a mayores riesgos de abuso y problemas de salud mental, que incluyen el trastorno por estrés postraumático (TEPT).
Los niños con trastorno de la identidad de género sienten una incomodidad potente y persistente con su sexo biológico. Su identifican con, y muestran conductas usualmente observadas en, el sexo opuesto.

Un estudio, del Hospital Pediátrico de Boston, observó los problemas emocionales y conductuales de los niños y adolescentes referidos a su clínica especializada para la evaluación y un posible tratamiento médico.

"El estudio solo se enfoca en los niños que experimentan un distrés o [tristeza] profundos con sus cuerpos cambiantes, y las manifestaciones psiquiátricas de ese distrés incluyen riesgos mucho más elevados de conducta de automutilación, depresión, intentos de suicidio y ansiedad", señaló el Dr. Scott Leibowitz, psiquiatra pediátrico afiliado con el Servicio de Gestión de Género del hospital.
Se incluyó a 97 pacientes menores de 21 años, 43 que nacieron con sexo masculino y 54 con sexo femenino. De los pacientes, 43 ya tenían síntomas psiquiátricos, 20 reportaron automutilación y nueve habían intentado suicidarse.

Los estudios aparecen en línea y en la edición de marzo de la revista Pediatrics.

El Dr. Walter Meyer III, autor de un editorial acompañante en la revista, dijo que muchos problemas surgen de las reacciones a las que se enfrentan estos niños en casa y en la escuela.
"Estos niños en realidad son normales, simplemente desean ser del otro sexo", apuntó Meyer, psiquiatra que trabaja con pacientes transgéneros en la Rama Médica de la Universidad de Texas, en Galveston. "Los que están bien ajustados y son bien aceptados en sus familias y en la escuela no tienen problemas psiquiátricos".

El otro estudio, de la Facultad de Salud Pública de la Universidad de Harvard, observó datos a largo plazo sobre casi 10,000 adultos jóvenes, con una edad promedio de 23 años. Los que puntuaron alto respecto a la inconformidad de género en la infancia eran más propensos a reportar abuso físico, psicológico y sexual en la niñez. Tenían casi el doble de probabilidades de sufrir de TEPT en la adultez temprana.
La "conformidad de género" se relaciona con la forma en que los niños se expresan (a través de su ropa, sus intereses y sus gestos) y cómo esas conductas encajan con lo que es típico de su sexo biológico.

Un experto señaló que el estudio es "importante" y que ayuda a averiguar por qué estos niños tienen problemas para afrontar su situación.

"Evalúa uno de los factores claves propuestos, el abuso infantil", apuntó Stephen Russell, profesor de estudios de la familia de la Universidad de Arizona. "Ha habido preocupación de que los padres podrían reaccionar a la inconformidad de género de forma negativa. Este es quizás el primer estudio en mostrar evidencia de ello, y de las implicaciones duraderas para la salud".
El temor a lo desconocido es parte del problema.

"Hemos visto en estudios de jóvenes LGBT [lesbianas, gays, bisexuales y transgéneros] inconformes con el género que lo que la mayoría de personas piensa que es abuso proviene de la preocupación y el temor por parte de los padres, o sea, creen que pueden ayudar a sus hijos 'endureciéndoles' o enseñándoles a 'adaptarse'", planteó Russell. "Muchos padres literalmente no tienen un marco conceptual para comprender la inconformidad de género en los niños".
Mientras tanto, Meyer aseguró que ve señales de una creciente concienciación y aceptación, impulsadas por los medios. Una vez los padres están de acuerdo, el tratamiento puede comenzar, a veces muy temprano, señaló.

"A los 5 o 6 años, el tratamiento consiste sobre todo en psicoterapia y en trabajar con la familia para ayudar [a los niños] a adaptarse", apuntó Meyer. "A veces esto significa consolarlos y dejarles que se disfracen en casa. Algunos podrían comenzar la escuela asumiendo un nuevo sexo".

Parece haber una necesidad acumulada de tratamiento.
Desde que el Hospital Pediátrico de Boston estableció el Servicio de Gestión de Género en 2007, la población de inconformes con el género que buscan tratamiento se ha cuadruplicado.

"Al ofrecer servicios clínicos especializados e interdisciplinarios, se provee un lugar para que los padres acudan y busquen tratamiento", dijo Leibowitz. "Esto saca a mucha gente del armario, por decirlo así, y muestra que se trata de un problema menos estigmatizado, de forma que las personas puedan obtener las evaluaciones y tratamientos adecuados que merecen".
Algunos niños reciben tratamiento para retrasar la pubertad y darles algo de tiempo mientras deciden si someterse o no a un cambio de sexo.

Los bloqueadores de la pubertad, que no están cubiertos por el seguro, son costosos. "Las inyecciones pueden costar más de mil dólares al mes", dijo Leibowitz. Los implantes más recientes cuestan unos 3,400 dólares por dos años.
Bloquear los cambios irreversibles de la pubertad plantea ventajas para los que eventualmente optan por una transición sexual completa, a través de hormonas de cambio de sexo o de cirugía de reasignación sexual, señaló Leibowitz. "En sus cuerpos y apariencia, la sociedad les percibirá con el sexo que afirman, y así tendrán resultados más sanos", explicó.

"Como individuos que no experimentamos una incongruencia entre nuestras mentes y nuestros cuerpos, damos por sentado lo fácil que es la vida", añadió Leibowitz. "Solo hay que conocer a un niño y a una familia para ver cómo esto afecta sus vidas".

Artículo por Health Day

FUENTES: Scott Leibowitz, M.D., child and adolescent psychiatrist, Gender Management Service, Children's Hospital Boston; Walter J. Meyer III, M.D., department of psychiatry and behavior sciences, University of Texas Medical Branch, Galveston; Stephen T. Russell, Ph.D., Distinguished Professor of Family Studies and Human Development, University of Arizona, Tucson

Twitter @bmarcano
FB Belkis C. Marcano
You Tube  belkis812’s channel
Pronto www.belkismarcano.com

octubre 17, 2011

¿Libertad? Pensándolo ahora, no la tenía

¡Hola!, soy yo Belkis la autora del Blog. Quiero compartirles mi experiencia de fin de semana. Estuve en un reencuentro y ustedes me dirán ¿que tiene de particular si con las redes sociales “eso” es el pan de cada día?

Bueno, primero que todo voy a sincerarme, me llegó la hora de los reencuentros. ¡OMG me estoy poniendo vieja! Te reúnes con los amigos de la infancia, te reúnes con los amigos del cole, te reúnes con los amigos de la universidad y aquí llegué...cuantos años he rodado. Sí, unos cuantos de haberme graduado como periodista.

El segundo punto tiene que ver mucho con este blog. ¿Dónde estaba yo metida en mis años de adolescente que no compartí con mis companer@s de la universidad? Ahem, ahem pues con mi novio.

¿Que hacía yo cuando se terminaba la clase para entrar a otra ? Ahem, ahem “saludando” a mi novio que me esperaba fielmente en la puerta del salón.

¿Por qué no intercambiar ideas al final del día de clases? Ahem, ahem porque mi novio me esperaba…

Sí, en ese momento, ubicado en ese espacio, todas creíamos que era la relación perfecta. No obstante, al paso de los años entendí que había dejado de ser persona para formar parte de alguien que con el tiempo, terminó tratándome como una NO persona.

Hoy día capto por qué me sentía sosa y hasta persona aburrida. ¡Claro! Estaba demasiado cohibida o miedosa de mostrar mi verdadera personalidad. Estaba construyendo mi propia barrera psicológica.

Él era..umm ¿cómo les explico para que me entiendan? Él era como “mi maestro”: no toques, eso es ca-ca, compórtate y hasta me aconsejaba que controlara mis emociones. ¿Se imaginan esta mujer, con este carácter y estas ganas de todo pero sin saber de nada, controlando MI ESTADO NATURAL?



Sé que muchas de ustedes están identificadas conmigo. Sí, mírate en el espejo y dime ¿que ves? ¿Acaso no te ves magic@? No, no te ves, sencillamente eres magic@.

Ser mágico, ser libre, ser Tú, es un derecho. Es el artículo nro. 1 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos: "Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros". Apréndanselo.

Hoy puedo decirles lo que se vive 25 años después; cuando una siente que es persona, que ya no se es un pozo encubierto ni de paso, desconocido. Al principio -2/3 años atrás- cuando estuve engranando de manera tímida con mis compañeros en las redes sociales, me dolían ciertas anécdotas (ya contadas en otros posts). Entonces me reprochaba “¿cómo no me di cuenta?”

Pero el sábado no amigos. Me reí de todas las anécdotas y cuando alguien decía “y a ella –o sea yo- no la vi mucho“¿y este motorcito de donde salió?” ja reía contestando “lo mejor de todo esto es que nadie podía predecir exactamente lo que era ni en lo que yo podía proyectar”.

Lo que les quiero decir es que mi/tú potencial es ilimitado y esto no es una clase de autoayuda. Les estoy contando lo que pasa cada día de mi vida. Y si en verdad hubo limitantes en el pasado y si la forma en que me trataron fue adverso a mí, hoy vivo todos los días al máximo.

Les repito a las madres que estén alertas en la forma que se comportan vuestros hij@s y sus parejas, allí están las señales. Esas sutiles influencias marcarán todos los aspectos de su vida el día de mañana.

Y para ti que ya eres adulta, tu capacidad de cambiar depende de la capacidad que tengas de analizar quien eres.

Nos seguimos leyendo en la red…!!!
@bmarcano
www.belkismarcano.com

junio 12, 2010

BON (recipiente) SAI (árbol)

Una noche me encontraba frente a mi computador buscando cualquier cosa que me ayudara a salir de ese enredo que era mi vida. Encontré un nombre y sin grandes expectativas le escribí. Era la primera vez que actuaba de manera pública. Hice preguntas básicas sobre mi situación y la envié. A la mañana busqué ansiosamente respuesta y sorpresivamente me habían contestado.

¡Hola! Soy yo Belkis la autora del Blog. Mi corazón saltaba a medida que leía esas líneas. No recuerdo textualmente lo que me decía pero si me quedaron grabadas palabras como “hipervigilancia”, “seguridad”, “protección”, “si estás en peligro te puedo ayudar”…claro, me dió miedo y se lo leí a mi hermano Félix (eso pasó poco antes de que él se fuera de casa).



Recuerdo que le dije entonces a Félix “según este Doctor estoy en grave peligro y dice que si tengo posibilidad de verlo en su consulta sería mejor pero ¿Cómo voy a salir de acá hermanito? Sabes que tengo el tiempo controlado y los horarios ajustados, no hay ningún motivo por el cual yo deba excusar mi ausencia de casa pero esto suena más serio de lo que pensaba. Tengo miedo porque puedo estar complicando las cosas”.

La respuesta de mi hermano fue contundente “Yo que tú, iría. Tú sabes que esta dinámica familiar no está bien pero no soy psicólogo; tal vez allí te puedan orientar. Además dentro de pocos días yo no estaré mas acá”.

Agenda Secreta:

Quisiera que Ustedes se metieran dentro de mí y vieran que cuando se está en relaciones dañinas pasan cosas locas. A pesar de que UNA ENTIENDE que LA VIDA QUE SE LLEVA NO ES LA MAS SALUDABLE, paralelamente se AUTOSABOTEA negando y hasta justificando cualquier eventualidad.

Me paralizaba el solo hecho de tener al frente la posibilidad de una salida. Esa semana fue angustiosa. Pasé días pensando si acudir a la cita y cómo trasladarme hasta allá. Empecé a sortear posibilidades entre mis amigas más cercanas pero trabajaban y hasta hablé con una de mis profesoras:

"Profesora Elizabeth - la abordé en un break- tengo un pequeño problema, quisiera visitar a un Doctor que conocí por internet.Esteee el detalle es que me urge hablarle pero...usted sabe, yo le he comentado que mi esposo, si ese que le presenté la otra vez, es un poco estricto. Le gusta que lo obedezca al pie de la letra. Yo no tengo flexibilidad para salir y pensaba que si Usted me acompañaba pues...

-Belkis que está pasando, dijo ¿tú sufres de Violencia Doméstica?

-Profe no sé si eso se llama así pero ...y me desplomé llorando “yo no aguanto más, mi matrimonio no está bien, estoy muy sola; no puedo trabajar pero tampoco puedo seguir con esta vida. Estudio porque este salón es mi escape, ustedes son las únicas personas que yo veo de 9 a 1 pero estoy sufriendo de los nervios, en las noches no puedo dormir; El me controla todo. A veces está afuera escondido entre los árboles, lo veo cuando estoy en el break.

-Eso es super delicado, aquí eso es penado muchacha, deberías denunciarlo me comentó.

-No, no, no. Yo tengo una familia, prefiero estar calmada, yo no puedo hacerle eso a mis hijos por eso quiero hablar con ese Doctor que vi en internet y que ha salido muchas veces por televisión.

-No puedo acompañarte Belkis, pero estaré pendiente de ti.

Hasta que Mirtha, mi compañera peruana, la que en clase siempre se sentaba al lado me dijo que podía ir. Establecimos además de una amistad, el plan de salida. Yo nunca antes había tenido que planificar nada, al menos que fuera los cumpleaños de mis hijos. Esta movida me enfermaba porque YO NO SOY ASI. Teniendo a estas alturas una Agenda Secreta!!!

Mirtha –dije muy seria y apenada- tenemos que ir el sábado en la mañana. Tienes que vestirte seria, con ropa cerrada para que cuando El (mi esposo) te vea no le caigas en desagrado. Diremos que vamos a celebrar un cumpleaños de alguien del grupo. Será un brunch, porque como todas tenemos hijos, no podemos demorarnos mucho. Diremos que en clase no nos permiten cantar cumpleaños pero, es importante celebrárselo porque ella se va del país.Debido a que todas ustedes son muy tímidas, YO seré la encargada de las palabras de despedida.

Probablemente –seguía yo explicándole- no haga falta todo esto porque El duerme los sábados hasta mediodía. Puede ser también, que se levante para ver con quién voy a salir y hasta indague para ver si coinciden las historias. Respiré hondo. Mirtha no me mires así. Esto es de vida o muerte. Te vas a encontrar con un hombre muy educado, correcto pero te juro que El no es así conmigo. Tienes que creerme por favor o voy a enloquecer. ALGUIEN tiene que escucharme.

Tranquila, me dijo Mirtha, yo te he estado observando y ya no eres la misma muchacha de un año atrás. Tú no te das cuenta pero ya no intervienes en clase, estás distraída, más delgada y muy triste…este país es muy duro pero siempre hay una mano amiga y aquí estoy yo.

Después de explicarle toda la excusa de mi salida a Él; concerté la cita con el Doctor y llegó el día. Caramba amigos, no me salté ni una coma, ni un movimiento de la escena. Incluyendo la levantada temprana de Él. Cuando yo estaba lista a las 9:30 a.m. me lo conseguí en la sala frente al computador.

-¿Y eso tu levantado tan temprano?

-No tengo sueño, dijo.

-Ahh que bien contesté. Así conoces a mi amiga y ding-dong tocaron el timbre. Era Mirtha.

Después de hacer la presentación oficial nos fuimos volando. Mirtha había ido con un pantalón, camisa cerrada, manga larga y sin maquillaje. Hay con el calor que hace aquí en Miami la pobre...

En el carro después de un breve silencio me dijo:"Bien, todo tal cual como me lo dijiste. ¿Te parece que pasé la prueba? El se ve tan educado y tus pobres niños, son tan bellos Belkis, que pena"…



Hoy reconozco que caí en la mentira para evitar discusiones. En una relación normal los espacios se respetan. ¿Qué hubiera pasado si me descubre? pues usaría eso como excusa para apretar más las tuercas. El nunca reconoció que su actitud controladora forzó esa situación. No podemos quedarnos indiferentes ante la mas mínima manifestación de violencia. Hay que buscar ayuda.

Anécdota: Justo cuando llegué a casa era hora de almuerzo. El había cocinado solo para ellos tres. Yo me estaba muriendo de hambre pero se suponía que había ido a un brunch. Pregunté si no habían dejado algo para mí y El contestó: No, porque tú estabas comiendo rico con tus amigas ¿o no? Bueh, tuve que esperar hasta las 6:00 p.m cuando se marchó a trabajar para poder comer.

"Eres como un bonsai"

Estaba frente al Dr. Sergio Llanes. El cual se sorprendió al verme. ¿Tú eres la chica que dijo todo eso en la carta? No pareces una mujer abusada. ¿Acaso esperaba ver a una mujer completamente decaída? Pregunté como respuesta. Hablé por dos horas de manera atropellada, era demasiado lo que tenía que decir. Estaba ante un profesional. Me sentía segura.

Sergio me escuchó atentamente y llegó su turno. Básicamente me dijo tres cosas:
1.- Estás viviendo Violencia Doméstica pero en este país esto es muy serio. Si puedes manejarlo de manera polite te irá mejor porque yo creo en la base familiar, tienes hijos, eres una mujer preparada y esto no es un juego. Trata de llevar las cosas de la mejor forma posible.

2.- Estás en el lugar equivocado. ¿Qué haces en un hospital en vez de estar en los Medios? De ahora en adelante me gustaría que me acompañaras a algunos eventos para ayudarte.

3.- Me comparó con un bonsai: Eres como un árbol que no han dejado crecer. Sergio vió en mi un aire de árbol gigante a pesar de su minúsculo tamaño. Esa comparación me encantó.


Salí de allí muy fortalecida. Han pasado unos cuantos años desde entonces y este Doctor ha visto mis caídas, ascensos, reveses, subidas, ocasos, progresos, mis éxitos…y ahora hasta trabajamos juntos. Siempre me ha alentado a seguir adelante.

Hoy estoy del otro lado. Puedo evaluar todo este transitar, ver mis fallas, mis aciertos y las quiero compartir con todos Ustedes para aportar mi granito de arena. Aunque convencida estoy que, no hay teoría en el mundo, ni historia que te cuenten o veas, para que sepas exactamente lo que es Violencia Doméstica si no la has vivido.

Esa es la diferencia entre mi persona y muchas de las personas que trabajan en esto. Te dicen una cosa pero cuando estas allí en medio de la contienda todo es confuso y si no haces una buena jugada pierdes tú. Es que la vida es para aprender.

A esos tres puntos de mi amigo Llanes hoy digo:
1.- Si, es muy seria la Violencia Doméstica en este país. Hay vías y recursos para salir de la situación. También es cierto que es bien protocolar. Soy de las que piensan, hay que aprender tipo escuelita: vocabulario, síntomas, perfiles… porque cuando uno llama a un 1-800 es para full emergencia. Podemos empezar haciendo prevención. Pero tampoco estoy de acuerdo que las mujeres se agarren de esto para abusar de los hombres.

2.- Ciertamente no estaba en los Medios pero en el hospital me tocó sentir lo que era una amistad, solidaridad, amor al prójimo, sensibilidad. Entendí que lo mejor que podemos hacer por los hombres de ahora es dejar de ser víctimas y tomar las riendas de nuestra vida.

3.-Resulta, para terminar metafóricamente hablando, que en la parte Sur de la China, tratando de imitar a la naturaleza, cultivan únicamente los bonsais encontrados en el monte. Por ello, solo lo podan pero, en la parte Norte de la China, para tratar de darle una forma armoniosa a estos arbolitos utilizan alambres, objetos pesados en sus ramas para poder educar a los troncos y raíces.

Los Bonsais son árboles que con un buen tratamiento pueden adaptarse más o menos al clima especial de nuestro hogar. Para ello, el macetero debe ser de un tamaño armónico con respecto al bonsai. Muy importante, a medida que el bonsai va creciendo es necesario el trasplante a otro macetero; de lo contrario, ese hermoso arbolito minúsculo está destinado a la muerte.

Obviamente me costó muchísimo aceptar que yo no quería ser más un Bonsai y mucho menos ser tratada como los de la China Norte y ¿tú?

P.D: No sé de Mirtha. En este país se pierden los contactos; no obstante, ella también forma parte de mi historia. Hoy estoy bien y a través de mi blog quiero agradecerle su ayuda.



Nos seguimos leyendo en la red!!!

marzo 28, 2010

Duermo contigo pero te tengo miedo

Ser abusada es una experiencia que te hace sentir atemorizada todo el tiempo. El abuso es una conducta que usa el individuo para controlar los sentimientos y acciones del otro. Una siempre termina preguntándose “¿Hay algo en mi que lo hace reaccionar de esta manera? O “¿Será mi imaginación lo que estoy viviendo?

¡Hola!, Soy yo Belkis, la autora del blog. Las señales de que era controlada crecían cada vez más, yo no quería aceptarlo. Siempre habían detalles que daban pie a mi sospechas. Aunque EL era sumamente cuidadoso al revisar mis pertenencias, chequear mis actividades, ya yo estaba en sobreaviso y empecé a fijarme más en los detalles: como colocaba mi maletín de clases en la sala, verificar si mi teléfono celular estaba apagado antes de dormir.

No me gustaba lo que estaba viviendo. Estaba con nervios, alterada y desconcentrada tanto para mis clases como para mi diario vivir.

Flashback

Tristemente recordaba cuando era su novia. Yo, no cuento esto para acusar a nadie, realmente no me interesa. Lo que si quiero es decirle a los lectores que una queda marcada con situaciones . Cuando yo regresaba de la Universidad fueron muchísimas las veces que encontré mi habitación en completo desorden: mi closet, mis gavetas eran violentadas y mis pertenencias habían sido revisadas de manera “franca y abierta”.

No sé que buscaban, tal vez las pruebas de mi “noviazgo oculto”. Me parecía muy cruel la guerra silente que se había establecido en casa. Siento de alguna forma me lo hicieron para que yo hablara y preguntara por ejemplo “me faltan unos aretes de oro” y de esa forma me recriminarían quien me los había dado, pues yo provengo de una familia muy sencilla. Así se obtendría la confesión de mi relación, que yo negaba.

Pasaron seis años en este juego psicológico dejándome una sensación de frustración, impotencia y unas ganas terribles de terminar mis estudios y casarme. Nunca pensé abandonar mis estudios. Preferí llegar hasta el final, graduarme y luego casarme. ¿Pudo haber sido peor no?.

Violentando mi privacidad


Ahora, después de ese básico instruccional que viví, estaba otra vez en la misma situación. Mi teléfono celular ya no lo dejaba en la cocina y por seguridad lo empecé a subir a nuestra habitación y lo colocaba en la mesita de noche. El llegaba de trabajar sobre las 2:00 de la mañana. En una oportunidad lo sentí llegar y tomar muy despacito mi teléfono. Me asusté horrible y cerré los ojos para que no me viera despierta. Pensé que lo había puesto a cargar pero al cabo de unos minutos lo volvió a colocar en su puesto.

No pude dormir, estaba temblando. No quería dormir al lado de El. Cuando lo sentí acostarse, mi cuerpo temblaba, quería salir corriendo. Tenía MIEDO mucho MIEDO. Me abracé a la almohada. “¿Por qué? ¿Por qué me haces esto?”, preguntaba en mi interior. Ahora que lo escribo todavía se me ponen los ojos llorosos.

En la mañana de ese sábado, salí a una clase extra y prendí el teléfono mientras manejaba. No lo hacía en casa para no tener que reportarle mis llamadas, sencillamente no me daba la gana. Encontré cuatro mensajes de voz. Ellos quedaron grabados de manera regresiva.

.4to. Mensaje: “Si no me contestas en los próximos minutos tendré que llamar a la policía”. Era la voz de mi jefa y se sentía muy preocupada.
.3er. Mensaje: “Contéstame porque no tengo la dirección de tu casa. Voy al hospital a buscarla para ir hasta allá.
.2do Mensaje: “Hola mama ¿Estas bien?”
.1er Mensaje: “Belkis soy Cindy, llámame.

No entendía nada. La llamé. Al otro lado una voz alterada

-“Mi amor, ¿estás bien? Estaba preocupada por ti. En la madrugada recibí una llamada de tu celular y contesté asustada porque vi tu nombre en el Caller ID. Colgaste.”
-Estoy bien. La llamada no la hice yo Cindy, disculpa que te hayan interrumpido el sueño, pero fue EL. Acto seguido le conté lo que había visto esa madrugada. No lo supuse . YO lo VI.
-Ok, me dijo Cindy, eso está muy delicado.¿Si hubiese contestado mi esposo, entonces El hubiera creído que era “un supuesto amiguito tuyo"? Dios, Belkis tienes que cuidarte. Me imaginé que algo te había hecho El, que tú en un momento de desesperación me llamaste y no quiero contarte el escenario que imaginé”. Cuídate. Hasta el Lunes mama.

No pude manejar. Me estacioné a un lado de la calle y lloré desconsoladamente. Este hombre estaba loco, ahora había llegado hasta mi centro de trabajo. No tenía verguenza con mi amiga, ella me veía llorar todos los días pero me sentía violentada por todos lados.

…y tuvimos visita de Venezuela

Ese día teníamos la visita de unos buenos amigos venezolanos, compañeros de La Salle y que ahora viven en Orlando. Me controlé y pasamos una hermosa velada. Recuerdo que quería hablarle a ella. Era mi oportunidad de decirle muchas cosas que estaban pasando. Pero no podía. El me miraba todo el tiempo. Y ella, mi amiga, nunca entendió mis señales de la cara. Solo recuerdo que le hablaba mucho y le decía “aquí todo es diferente, las extraño pero estoy muy feliz, estoy hacienda otras cosas. Todo cambia”.

Cuando se iba, la abracé muy fuerte y le dije bajito “las extraño mucho, dile a todas que estoy muy bien”. Los vi irse y con ellos mi oportunidad de decirles que ese hombre, el que estaba al lado me estaba hacienda mucho daño”.

Subí a mi habitación y no aguanté. Fué mi primera discusión de frente, abierta, sincera. Le reclamé su presencia en mi colegio, sus constantes llamadas, su control excesivo, su forma de decirme como vestir, mis amistades, mis horarios, mis informes de teléfonos, sus celos. Pero lo que había visto esa noche con mi teléfono, era el colmo. Lo reté y lo negó, por supuesto. Cuando le dije que Cindy me había dejado cuatro mensajes preocupada y que ahora todos sabrían su forma de tratarme pues no lo negó más pero ¿saben ustedes que me dijo?:

“Si no ocultas nada, deberías de dejar el teléfono en la cocina como siempre ha sido, nuestros telefonos juntos”. Patética su defensa. Traté de hacerle entender que el punto no era ese sino lo grave de su comportamiento. No hubo forma. Su arrogancia. Su testarudez. Su imbecibilidad no tenía límites.

LLoré , volaron almohadas por la habitación. Me sentía impotente ante tanta insensibilidad. Y por primera vez me tiré al piso desconsolada y le pedía a gritos que quería estar con mi mamá. “Quiero a mi mamá, necesito estar con ella, no puede ser que me trates así igual que mi papá. ¿Por qué me haces esto si tu sabes cuanto sufrí por la forma en que me trataron de pequeña?”. Me abrazó, me calmó y al día siguiente encontré en mi mesa de noche un osito de peluche y una tarjeta que decía “disculpa voy a cambiar pero no me vuelvas a comparar con tu papá”.

La persona que le abusa no está “fuera de control”, El está tratando de controlarla a Usted y hace que una pierda el control. Yo me sentía Coaccionada y Amenazada. Prometen cambiar pero ese cambio nunca llega.

Nos seguimos leyendo en la red.

marzo 14, 2010

Yo, tu pararrayos

¡Hola! Soy yo, Belkis, la autora del blog. Mi “prima belga” cuando estuvo de visita hace días, quería saber más de mí. Me confesó que minutos antes había preguntado lo mismo a mi hija, para tal vez ¿cerciorarse de la misma teoría? y aquí lanzó la interrogante :“Belkis, te veo tan diferente. ¿Siempre fuiste así como eres ahora? ¿Por qué no reaccionaste antes?"

Mi hija le dijo, “Si y No. Cuando mami apenas asomaba la posibilidad de ser ella, rápido El le cuestionaba su proceder y entonces era una discusión segura”….

Okay ahora respondo yo. Suspiré y de manera calmada expliqué y explico públicamente. Todos los que no están familiarizados con la dinámica de la violencia doméstica y el abuso en general se sienten confundidos y sorprendidos de que las víctimas no tomen una decisión rápida para abandonar dicha situación. Antes cuando me hacían esa pregunta se me acrecentaba el sentido de culpa. ¿Por qué? ¿Por qué te quedaste? ¿Por qué esperaste tanto?... 26 años. Ya no me cuestiono más.

Influyen muchos factores (un tanto diferentes a las de los hombres que sufren Violencia Doméstica , de los cuales tocaremos en un futuro). Hablemos del AISLAMIENTO, una de las pieza claves en mi caso.

Crecí bajo su cultura, sus deseos y con la inmadurez propia de la edad –una niña de apenas 16 años-. Con el tiempo entendí que El era una persona llena de sus propias inseguridades y usaba la violencia como mecanismo desesperado de control y dominación, al cual acudía para no enfrentar sus propios problemas.

Ya les conté brevemente de qué manera controlaba mi vida diaria con un simple “teléfono” y horarios pre establecidos para controlar lo que hacía yo y limitar mi tiempo fuera de la casa. Pero cuando comencé a estudiar tenía que controlar entonces con quién hablaba.

Mi amigo Alejandro

Les comenté antes quiénes conformaban mi círculo antes de venirme. Solo la familia de El y las mamás de mis hijos en el colegio, las cuales muchas asistían al mismo club social; así que era la misma rueda: colegio en la semana-club los sábados- su familia los domingos (ahh costumbre muy europea y más de uno que me lea me lo imagino asentando con la cabeza). ¿Amigos? Claro un saludito a los esposos de las mamás.

Cuando empecé las clases aquí en Estados Unidos solía sentarme siempre al lado de compañeras (ja bobadas mías, un respeto absurdo interno por mi esposo, es que yo sentía como si El podía traspasar su mirada a través de las paredes del salón y ver mi comportamiento). No me daba cuenta que yo hacía una coraza para evitar la caída de un rayo sobre mi cuerpo o todo lo que hubiese a mi alrededor, cual pararrayo.




Un día llegué tarde. Entré, vi con quién podía sentarme y solo quedaba un puesto al lado de un caballero. Pues ni modo:
-Buenos Días ¿ Puedo?
-Claro, contestó, siéntate. Mucho gusto me llamo Alejandro y ¿tú?
-Hola, soy Belkis. Y así empezamos nuestro día. Hicimos tan buena química que nos convertimos en buenísimos compañeros.

En los breaks Alejandro quería hablar pero yo me alejaba porque no quería tener ningún tipo de roce que me trajera inconvenientes con El.

Ejercicios Mentales:

Me quedó una anécdota muy marcada en el club donde éramos socios (sí dije perfectamente "é-ra-mos so- cios", aunque El fuera el proveedor económico y creyera que con eso me quitaba valor como persona y participación). Las mujeres nos sentábamos en uno de los restaurantes a conversar y los esposos al lado. Una vez –antes de salir de casa- me leyeron la cartilla: “Me he fijado que fulano te saluda muy cariñoso, NO quiero que lo saludes más”.

-Pero ¿qué dices? Si su esposa se sienta con nosotras, es comadre de fulana. Ese señor nos saluda a todas por igual.
-No me interesa, el sábado NO lo saludas.

Llegó el día y efectivamente el señor se acercó y empezó su ronda de saludos amables a todas. Mi corazón estaba acelerado, El me veía desde al lado y bueno cuando llegó mi turno le quité la cara, no extendí la mano y solo dije Hola. Me sentí horrible pues YO NO SOY ASI y menos si me mandan.

El señor no quedó muy agradado y solo dijo “ay que antipática”.

Inmediatamente se dirigió a su grupo y entonces El si lo saludó con mucho compañerismo, borrando así toda duda de haber sido el autor intelectual de mi rudo comportamiento. Lo ví, callé y me dolió. Claro, yo quedé como la antisocial. Tal vez alguna de ustedes, que está leyendo, pudiera acordarse del personaje y hasta del incidente.

Volviendo al presente. Repetía esa y muchas escenas en mi memoria. Así que: “Alejandro, lo siento –decía por dentro- mejor no te acerques a mí.”

Pero Alejandro es una persona muy espiritual, además de Doctor, me observaba minuciosamente y poco a poco iba atando cabos. Hasta que una vez me encontró llorando en el carro y gentilmente se acercó:
-¿Qué te pasa?
-Nada -dije- y mejor vete de aquí porque si El pasara y nos ve hablando me vas a poner en problemas, pues El pensara que tu y yo tenemos algo...
-¿Qué? Dijo Alejandro. Tu sabes que eso no está bien Belkis pero, te recomiendo un libro para que reflexiones y se fue.

En otra ocasión, El se lesionó el hombro y me pidió ayuda de un doctor pues yo ya trabajaba en un hospital como voluntaria. Le recomendé a Alejandro, le pedí la cita y cuando yo estaba lista para acompañarlo me ordenó que me quedara en casa. Al final de la consulta Alejandro me llamó para darme el reporte. Paralelo a eso me entró la llamada de El para reclamarme por qué mi amigo Alejandro le había hablado tan bonito de mí…ya que solo alguien –según El- que tuviera tanta cercanía podía hablar así de otra persona“ Tremenda discusión, obviando lo más interesante: la cortesía de Alejandro de tratarlo bien y no cobrarle nada.

Por supuesto, a raíz de eso, como niño caprichoso ni volvió a las terapias y tuve que decirle a mi amigo las razones “gracias por tenerme en buena estima pero NO lo hagas más, tu cortesía me trae demasiados problemas”. Alejandro respetó pero me dijo “eso no está bien Belkis”.

Hoy, Alejandro y yo seguimos siendo excelentes amigos. Conocemos a las parejas respectivas, me sigue ayudando cada vez que puede y yo fui entendiendo que no era malo tener amigos, que mi pareja lo podía comprender y de paso que si le hablaban bien de mi, NO era porque había una relación extra sino que apreciaban a su compañera. No es fácil pero se puede ir captando.

¿Por qué su pararrayo? Porque TODOS sabían de su carácter hitleriano pero una cosa era con sus amigos y otra muy distinta conmigo. Su “fuerza ridícula” la desahogaba conmigo y de paso me robaba mis energías. Yo, sin querer, recibía todos sus conflictos emocionales, sobre todo uno gravísimo CELOS.

Sus agresiones verbales, emocionales e intimidantes las desencadenaba cualquier acontecimiento fuera de lugar pero siempre aparecían los celos imaginarios. De la desvalorización salen los celos, un clásico de expresar inseguridad y necesidad de controlar y poseer.

El nunca se ocupó de hacer los cambios requeridos a tiempo de manera responsable.




Así primita, como ese, muchos cuentos que le daban a El un score muy alto en maltrato emocional y supresión de apoyo emocional. Su técnica coercitiva cuyo objetivo era tener una relación de poder me fue haciendo cada vez más sumisa.


Nos seguimos leyendo en la red.

marzo 09, 2010

Caminando sobre vidrios rotos

Estuve compartiendo una semana con la prima menor de mi generación y entre muchas conversaciones me hizo dos preguntas la cual contestaré una ahora. La otra queda para mi siguiente post: ¿Si llevabas una vida más o menos normal, que te hizo despertar de esta forma?

Hola, soy yo Belkis, la autora del blog. Querida primi ¿qué es vivir más o menos bien: tener una casa bonita, vivir en una zona respetable, tener los servicios básicos cubiertos? Veamos:

Ciertamente El era cabeza de familia, proveedor de los ingresos ¿ Entonces eso significaba acaso que yo no pudiera ni siquiera disponer de cómo quería tener la casa que yo mantenía arreglada y cuidaba?. Cuando, por ejemplo, yo limpiaba, abría las ventanas y cortinas para ver entrar los rayos del sol, ese encanto se iría inmediatamente que El llegara porque automáticamente pasaba por todas las ventanas y cerraba porque a EL le gustaba así. Para mí siempre estaba oscura y gris, le faltaba vida y eso ¿qué le importaba? Nada.

Si, vivía “bien” pero podía observar como mensualmente revisaba los recibos de teléfono y chequeaba cada número que entraba y si veía alguno desconocido comenzaba el interrogatorio. ¿Yo? Tan despistada siempre decía “que se yo, alguno equivocado, no sé...no seas tan obsesivo hombre”.



Si, vivía “bien” pero ¿saben ustedes cuántas veces El me llamaba al día? pues mínimo nueve veces, por supuesto que cuando yo decía “caramba, reduce las llamaditas” El alegaba que le estaba quitando el derecho de tener el contacto con nosotros, porque trabajaba mucho. Excusas señores, solo disfrazaba una inseguridad tremenda de no poder tener el control directo sobre mí con la figura de padre preocupado.

Una rutina diaria era así:
-Si salía a las 7:00 a.m. ya sobre las 8:00a.m. Quería saber si nuestra hija había quedado bien en el colegio.
-A media mañana llamaba para saber cómo me iba en clase.
-A las 2:00 p.m quería saber donde estaba porque era la hora de recoger al hijo mayor y saber cómo me fue en clase.
-45 minutos más tarde llamaba para saber de su hijo y si estaba todo bien.
-60 minutos más tarde saber si ya la hija pequeña estaba en el carro con nosotros y saber de ella.
-A media tarde saber si ya había llevado a los niños al entrenamiento.
-Dos horas después si ya había recogido a la niña de su actividad.
-Dos horas y media después si ya había recogido al grande de su entrenamiento.
-En la nochecita saber si todos estaban ya en casa.
- Al final del día llamaba para decir que ya estaba regresando a casa.

Los tiempos estaban perfectamente calculados. Inconscientemente me ponía nerviosa cuando veía un accidente en la vía, un tráfico que no fluía porque sabía que estaba fuera del horario que El manejaba. Y ¿qué pasaba entonces? Que vendría la ya concebida explicación de mi parte del por qué de la tardanza y tristemente me apoyaba en la presencia de mis hijos para verificar la veracidad de lo dicho.

Ejercicios Mentales:


Basado en su excusa de que no estaba en casa durante todo el día, me puse a pensar como era mi vida en Caracas y resultó ser muy parecida. Me dejaba en el Gym bien temprano y si a las 9:15 a.m. no estaba en casa, ya había dejado mensajes con la Señora de Limpieza o en mi celular.

- Llamaba a media mañana para saber que hacía.
-Al mediodía para notificar que estaba regresando a casa o decirme que iríamos al colegio de los niños juntos.
-A media tarde para ver si los niños estaban entrenando.
-En la tardecita saber por dónde iba. En fin, eso era el itinerario de la semana. Los fines de semana no había nada que controlar (en ese aspecto) puesto que estábamos juntos.

¿No les parece que vivir así por años es realmente agotador y estresante?
De vuelta aquí en los Estados Unidos tener el teléfono a mi lado en el carro o en la cocina era una gran molestia, era verlo a EL como una sombra bajo mi persona. El solo ring del aparatico me hacia sobresaltar.

Pobre de mí si los fines de semana, cuando buscaba a mi hijo en casa de su novia me demoraba un tantico extra, hablando con la mamá de la niña o algunos amigos de ellos. Sonaba el teléfono y me decía que estaba perdiendo el tiempo, que me fuera a casa porque El estaba trabajando. Control, control eso se llama control.

Si ya sé lo que están pensando “reacciona mujer”. Sin embargo, eso me parecía extenuante pero “normal”, no tenía puntos de referencia. Con el tiempo empecé a sentirme abusada emocionalmente e intimidada, vivía realmente alterada. ¿Preguntar a quién? Llegué a sentirme avergonzada a causa de esta conducta y hasta me mostré culpable porque El siempre estaba trabajando y de allí su comportamiento.

¿Ventilar a mi familia y amigos la realidad de mí día a día? Pero, si eso eran aparentes tonterías. Mi situación no era tan espinosa (total, no habían golpes) eran solo ideas mías.



El negar mi situación, el crear excusas para el abusador o culparme por su conducta, el pretender que la situación no era tan grave son los mecanismos de defensa más utilizados por una víctima para poder sobrevivir a un control absoluto de la persona, no tienes libertad para nada.

Nos seguimos leyendo en la red.

marzo 03, 2010

Sutilezas controladoras que confunden

¡Hola! Antes de seguir con las crónicas quisiera decirles que, si yo hago mis relatos basados en la relación hombre-mujer es única y exclusivamente porque es mi experiencia. Los estudios sugieren que el 95% de los casos de abuso doméstico que ocurren, son cometidos por un hombre hacia una mujer. Sin embargo, en una relación íntima (sentimental), hay mujeres que abusan a hombres, mujeres que abusan a mujeres y hombres que abusan a hombres.

Todo lo que he escrito y escribiré en entrevistas, conceptos, sugerencias es aplicable a ambos sexos. No quiero aquí fijar ningún tipo de consideración ni preferencia, simplemente me apoyo en mi historia (esta fue hombre-mujer) y luego la refuerzo o busco fuentes de información para educarnos. El abuso ocurre en cualquier esfera económica o clase social. No conoce límites geográficos. Ocurre en todas las razas, religiones y en grupos de diferentes orientaciones sexuales.

Por otro lado, este medio me ha reafirmado, lo que ya intuía; es decir, el poco conocimiento que tenemos sobre lo que encierra la Violencia Doméstica, de allí mi interés de escribir básicamente sobre este tema. Me han preguntado donde está en mis cuentos la violencia doméstica. Imagino entonces que, manipulaciones sutiles narradas hasta ahora para controlarme como: dictar la forma de vestir, pedir reportes de llamadas, vigilar tu centro de estudios, querer saber exactamente quiénes son tus amistades no aparentan ser síntomas que entraban para ustedes en categoría de Violencia Doméstica.

Pero también de una forma sorpresiva, otros me dicen recordar estos pasajes (que eran tan comunes en mi diario vivir) y no lo conocían como Violencia Doméstica. Los entiendo, yo tampoco tenía ese pensamiento. Ahora ya van sabiendo que Las Víctimas de Violencia Doméstica son usualmente controladas y heridas por alguien con quien ellas han estado involucradas íntima o emocionalmente.

Si alguna ventaja tiene un blog es la de interactuar. Escribir al vacío, sin nadie que te lea y/o no comente sus ideas la verdad no tiene mucho atractivo para mí. Por lo tanto, me encanta este tipo de acotaciones por parte de ustedes los lectores. De esta forma, vamos aclarando conceptos.

Leí en un material realizado y facilitado por The Maine Coaliation for Family Services que “algunos expertos estiman que una de cada dos mujeres en los Estados Unidos será víctima de por lo menos un encuentro violento con su pareja”. No lo digo yo.

Basado en esto:

Estamos aquí para ESCUCHAR, no para hacer milagros.
Estamos aquí para ayudar a la mujer a DESCUBRIR que es lo que siente realmente y no para que esos sentimientos desaparezcan.
Estamos aquí para AYUDAR a la mujer a IDENTIFICAR sus opciones, no para decidir por ella lo que debe hacer.
Estamos aquí para DISCUTIR PASOS que la mujer pueda tomar, no para tomarlos por ella.
Estamos aquí para AYUDAR a la mujer a DESCUBRIR su propia fuerza, no para rescatarla y luego dejarla en estado vulnerable.
Estamos aquí para AYUDAR a la mujer a DESCUBRIR que ella puede ayudarse a sí misma, no para tomar responsabilidades por ella.
Estamos aquí para AYUDAR a la mujer a que APRENDA a escoger y tomar sus propias decisiones, aun cuando estas sean difíciles.

Nosotros, todos los que nos hemos unido a esta causa, estamos aquí para proveer el apoyo necesario para el cambio. Prosigamos.



Nos seguimos leyendo en la red.

febrero 27, 2010

Esto no me está pasando a mí

¡Hola! Soy yo, Belkis, la autora del Blog. No sé como sucedió pero cuando me dí cuenta tenía a mi lado a alguien que tomaba todos los domingos. Con la excusa de hacer una “parrillita familiar” era capaz de tomarse solito casi una botella de licor. Yo no tomo y no me gusta ver esas escenas en mi entorno.

Así que mis domingos eran en casa y después de comer me iba a la habitación. Cuando regresaba el lunes a clase no tenía nada que exponer en el primer período. En realidad no hacía nada el fin de semana. Así que mi profesora Ana María me veia triste y no era para menos. Mis compañeros –a pesar de que todos llevaban una vida dura- siempre hacían algo diferente.

Con el tiempo El, ya no era esa persona que yo “aparentaba conocer”. Le disgustaba mi ropa para ir a clases y hasta pretendía decirme cuál era la más apropiada. Yo no entendía, mis hijos tampoco. No era una persona de gritar, me decía las cosas con propiedad, un toque de cinismo en la voz que se le daba muy bien, acompañada de gestos irónicos. Entonces recordé cuando estábamos en Venezuela, yo compraba en una tienda de ropa de unas amigas y El me marcaba la pauta.

Ejercicios Mentales

Empecé desde ese momento hacer ejercicios mentales. La ropa de mis amigas era muy moderna pero sólo me la podía poner para determinados sitios y en su compañía. Por ejemplo, el club y el colegio, eran zona prohibida para ese tipo de vestimenta; es decir, sólo quedaba para eventos familiares. Lo más triste es que yo lo aceptaba aunque me molestaba.

Tenía también que decirle quién me llamaba por teléfono porque “es mala educación y falta de respeto para conmigo si no me dices quién te solicita”. Claro, yo hablaba con otras personas que El no conocía personalmente sino por referencia. Eso me molestaba muchísimo. Contestaba yo “¿Irrespeto a tu persona?” Uhum, eso no cuadraba… "¡si son mis compañeras de clase!”

Eso no era un buen síntoma pero, aquel día -y no recuerdo exactamente cuándo - sentada en la acera de la calle, mientras estaba en mi primer break (9:30 a.m.) lo ví parado entre árboles en una esquina de mi escuela, sencillamente me entró un frío porque ¿Qué está pasando aquí?

Ustedes dirán pero ¿Por qué no le dijiste nada? No lo sé. Estaba paralizada y callaba. Tal vez eran ideas mías. Esto no me está pasando a mí. Entré a clase y estuve completamente perturbada.

Flashback

Curiosamente me fui más atrás de mi historia y pensé en mi papá. Si, papá hacía lo mismo y yo que pensaba que ese capítulo había quedado sepultado en mis malos recuerdos.

¡Ahh papá! Ante la familia era un techado de virtudes: hombre afable, hogareño, muy habilidoso con las manos, servicial, saludaba a todo el mundo y bien estricto. Yo no sabía dónde terminaba lo rígido militar y empezaba el abuso pero, lo que sí sabía que esa forma de mi papá NO me gustaba.

Era muy pequeña y ya mi coquetería salía aflote. Nunca olvidaré cuando de niña -seis ó siete años- me pinté las uñas de color. Estaba en la cama con mi papá y cuando me vió las manos, con mucha dulzura dijo “que sea la última vez que te pintes las uñas porque te corto los deditos”…ah,tan psicopedagogo mi papá.

Bueno, pero sin remontarme tan lejos, volvamos a que mi papá también me vigilaba. Mi noviazgo fue siempre “públicamente a escondidas”. Sí, porque en mi casa TODOS sabían que tenía novio, como no me lo aceptaban entonces papá lo verificaba. Se escondía detrás de los árboles para verme llegar de la Universidad. Alguien se paraba en la ventana del apartamento de mis padres y desde el piso 12 chequeaba de qué bus me bajaba.

Al principio fue difícil porque El me dejaba una parada antes de mi casa. Tomaba el bus correspondiente y entonces llegaba a mi destino. Sin embargo, sentía el acecho. ¿Quién puede vivir así? No obstante, callé y soporté. Tanto resistí que pasaron siete largos, tortuosos y aguerridos años. Se había declarado la guerra silente en mi propia casa.

En ese tiempo pasó de todo y tristemente papá me pegó hasta los 17 años. Recuerdo la última porque fué muy fuerte la escena, ya estaba en la Universidad y yo quería llegar hasta el final de mi carrera para hacer mi vida.

Ese día, estaba él muy atravesado y discutimos por lo que fuera. Era media mañana, solo sé que me sacó de la habitación, me agarró fuertemente y me pegó. Yo trataba de soltarme pero no podía, pasamos de allí al largo pasillo, luego al baño principal y no sabía donde meterme.

Finalmente, pude encerrame en mi cuarto, me vestí y salí despavorida. Bajé los doce pisos, tomé el bus y me fuí vía Montalbán. Pasé primero por el sitio de trabajo de El y lloré indignada. Por supuesto, en la noche NO quería regresar. Fui a parar a casa de una de mis tías pero ella nada podía hacer. Mi mamá ya tenía su versión, no la mía: "Belkis la rebelde, siempre peleando con su papá".

Que ironías, ahora estaba, veinte y tantos años después siendo vigilada otra vez. Y yo sin saber lo que me esperaba más adelante con el amor de mi vida.



Nos seguimos leyendo en la red.

febrero 21, 2010

Despertando a mi autonomía

¡ Hola! Aquí estoy otra vez. Debo confesar que transcurrido ya cierto tiempo en este país, tristemente no extrañaba a mi verdadera familia. Jugaron su papel, primero, el distanciamiento emocional que había sufrido de manera paulatina, digamos desde mi pre-adolescencia. Luego, el distanciamiento físico, pues, desde que me casé, me fui alejando de todos hasta perder por completo el contacto. ¿Las razones? En otro post.

Lo que sí me di cuenta es que tampoco extrañaba a la familia política, a pesar de todos los años que pasé con ellos. Tal vez ese fue el momento para desprenderme de ese núcleo. Yo creo que son como una familia tribal, donde todo se hace juntos. Ellos confunden la unión familiar con un solo bloque y un aire elevado por encima de todos; es decir, “están sobre el bien y el mal”. No hay opción. “Estás conmigo o todos contra ti”. La amabilidad y hospitalidad ocultaban la absorción y control subliminal de las personas en su entorno. Entonces, empecé a sentirme libre.

Pero, lo que si añoraba era a mis amigas, esas con las que por años frecuentábamos el colegio de los niños y el club (único ambiente extra donde me desenvolvía). Sin embargo, no faltaron de mi parte las llamadas en fechas como navidad, año nuevo, cumpleaños. No obstante, cada vez nos íbamos distanciando más, es que no todo el mundo es así como yo: hay quienes les fastidia hablar por teléfono, otros no les da “nota” escribir y a otros tampoco les gustaba leer mis mega mail o cartas de ese entonces.

Supongo que a El no le pasó lo mismo. Aquí tenía que trabajar de verdad para mantener a su familia, ya no era hijo del dueño de la empresa sino jefe y empleado a la vez. Tampoco tenía tiempo para hacer siesta mientras su papá se encargaba de la oficina, ni podía dejar el trabajo a las 3:00 p.m. si le apetecía, ni mucho menos tomarse el día. ¿Aquí? Ni te lo sueñes. Cada dólar se suda.

También muy válido si extrañaba a su familia.

Nuestro único medio para comunicarnos con todos (aparte del teléfono) era un correo familiar, abierto a su nombre, por supuesto, y que yo llamaba irónicamente el “Correo del Pueblo”. Todos los saludos llegaban allí porque éramos una familia unida y perfecta.

Mis amigas, las esposas de sus amigos, dejaban por allí sus saludos hacia mi persona. Recuerdo entonces esa voz masculina diciéndome “Me escribió fulano y fulana (la esposa) aprovecha para mandarte saludos”...ahh pero eso no era suficiente para mí, me faltaba el cotilleo, ese que sólo sabemos hacer las mujeres.

En esas andadas descubrí que yo podía tener mi propio e-mail; ya no tendría que comunicarme a través del Correo del Pueblo. Si, definitivamente había que abrir un correo, ¿atrasadita yo verdad?...y así comenzó mi primera válvula de escape porque a toda costa yo quería seguir teniendo mis amigas y conservarlas.

Por supuesto, no se lo dije. ¿Cómo decírselo? Es que ya me imaginaba sus objeciones. No mentí, solo obvié. ¿Que podía yo decir con mis amigas a través de un mail? Nada, pero El no lo entendería y segurito que me pediría la clave, como efectivamente lo hizo cuando se enteró…”dame tu password para ayudarte a leer los correos o programarte algo o chequear los virus… es que era muy creativo”.



Nos seguimos leyendo en la red.