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marzo 01, 2012

Los problemas de identidad de género podrían dañar la salud mental de los niños, según un estudio

 Nuevos estudios muestran que los niños que batallan con la identidad de género también se enfrentan a mayores riesgos de abuso y problemas de salud mental, que incluyen el trastorno por estrés postraumático (TEPT).
Los niños con trastorno de la identidad de género sienten una incomodidad potente y persistente con su sexo biológico. Su identifican con, y muestran conductas usualmente observadas en, el sexo opuesto.

Un estudio, del Hospital Pediátrico de Boston, observó los problemas emocionales y conductuales de los niños y adolescentes referidos a su clínica especializada para la evaluación y un posible tratamiento médico.

"El estudio solo se enfoca en los niños que experimentan un distrés o [tristeza] profundos con sus cuerpos cambiantes, y las manifestaciones psiquiátricas de ese distrés incluyen riesgos mucho más elevados de conducta de automutilación, depresión, intentos de suicidio y ansiedad", señaló el Dr. Scott Leibowitz, psiquiatra pediátrico afiliado con el Servicio de Gestión de Género del hospital.
Se incluyó a 97 pacientes menores de 21 años, 43 que nacieron con sexo masculino y 54 con sexo femenino. De los pacientes, 43 ya tenían síntomas psiquiátricos, 20 reportaron automutilación y nueve habían intentado suicidarse.

Los estudios aparecen en línea y en la edición de marzo de la revista Pediatrics.

El Dr. Walter Meyer III, autor de un editorial acompañante en la revista, dijo que muchos problemas surgen de las reacciones a las que se enfrentan estos niños en casa y en la escuela.
"Estos niños en realidad son normales, simplemente desean ser del otro sexo", apuntó Meyer, psiquiatra que trabaja con pacientes transgéneros en la Rama Médica de la Universidad de Texas, en Galveston. "Los que están bien ajustados y son bien aceptados en sus familias y en la escuela no tienen problemas psiquiátricos".

El otro estudio, de la Facultad de Salud Pública de la Universidad de Harvard, observó datos a largo plazo sobre casi 10,000 adultos jóvenes, con una edad promedio de 23 años. Los que puntuaron alto respecto a la inconformidad de género en la infancia eran más propensos a reportar abuso físico, psicológico y sexual en la niñez. Tenían casi el doble de probabilidades de sufrir de TEPT en la adultez temprana.
La "conformidad de género" se relaciona con la forma en que los niños se expresan (a través de su ropa, sus intereses y sus gestos) y cómo esas conductas encajan con lo que es típico de su sexo biológico.

Un experto señaló que el estudio es "importante" y que ayuda a averiguar por qué estos niños tienen problemas para afrontar su situación.

"Evalúa uno de los factores claves propuestos, el abuso infantil", apuntó Stephen Russell, profesor de estudios de la familia de la Universidad de Arizona. "Ha habido preocupación de que los padres podrían reaccionar a la inconformidad de género de forma negativa. Este es quizás el primer estudio en mostrar evidencia de ello, y de las implicaciones duraderas para la salud".
El temor a lo desconocido es parte del problema.

"Hemos visto en estudios de jóvenes LGBT [lesbianas, gays, bisexuales y transgéneros] inconformes con el género que lo que la mayoría de personas piensa que es abuso proviene de la preocupación y el temor por parte de los padres, o sea, creen que pueden ayudar a sus hijos 'endureciéndoles' o enseñándoles a 'adaptarse'", planteó Russell. "Muchos padres literalmente no tienen un marco conceptual para comprender la inconformidad de género en los niños".
Mientras tanto, Meyer aseguró que ve señales de una creciente concienciación y aceptación, impulsadas por los medios. Una vez los padres están de acuerdo, el tratamiento puede comenzar, a veces muy temprano, señaló.

"A los 5 o 6 años, el tratamiento consiste sobre todo en psicoterapia y en trabajar con la familia para ayudar [a los niños] a adaptarse", apuntó Meyer. "A veces esto significa consolarlos y dejarles que se disfracen en casa. Algunos podrían comenzar la escuela asumiendo un nuevo sexo".

Parece haber una necesidad acumulada de tratamiento.
Desde que el Hospital Pediátrico de Boston estableció el Servicio de Gestión de Género en 2007, la población de inconformes con el género que buscan tratamiento se ha cuadruplicado.

"Al ofrecer servicios clínicos especializados e interdisciplinarios, se provee un lugar para que los padres acudan y busquen tratamiento", dijo Leibowitz. "Esto saca a mucha gente del armario, por decirlo así, y muestra que se trata de un problema menos estigmatizado, de forma que las personas puedan obtener las evaluaciones y tratamientos adecuados que merecen".
Algunos niños reciben tratamiento para retrasar la pubertad y darles algo de tiempo mientras deciden si someterse o no a un cambio de sexo.

Los bloqueadores de la pubertad, que no están cubiertos por el seguro, son costosos. "Las inyecciones pueden costar más de mil dólares al mes", dijo Leibowitz. Los implantes más recientes cuestan unos 3,400 dólares por dos años.
Bloquear los cambios irreversibles de la pubertad plantea ventajas para los que eventualmente optan por una transición sexual completa, a través de hormonas de cambio de sexo o de cirugía de reasignación sexual, señaló Leibowitz. "En sus cuerpos y apariencia, la sociedad les percibirá con el sexo que afirman, y así tendrán resultados más sanos", explicó.

"Como individuos que no experimentamos una incongruencia entre nuestras mentes y nuestros cuerpos, damos por sentado lo fácil que es la vida", añadió Leibowitz. "Solo hay que conocer a un niño y a una familia para ver cómo esto afecta sus vidas".

Artículo por Health Day

FUENTES: Scott Leibowitz, M.D., child and adolescent psychiatrist, Gender Management Service, Children's Hospital Boston; Walter J. Meyer III, M.D., department of psychiatry and behavior sciences, University of Texas Medical Branch, Galveston; Stephen T. Russell, Ph.D., Distinguished Professor of Family Studies and Human Development, University of Arizona, Tucson

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octubre 29, 2010

Realidad negada: violencia doméstica en los homosexuales (5/5)

¡Hola!, soy yo Belkis, la autora del Blog. Termino este trabajo con un mensaje y un llamado de la Dra. Odalys Waug a quien le agradezco su participación. A ustedes, les quiero decir lo bien que me hace sentir el colaborar con todas las comunidades, sin límites y dar las gracias por el feedback recibido.



Mi frase se amplía. Nos seguimos leyendo, viendo y oyendo en la red!!!

Feliz fin de semana.

octubre 26, 2010

Realidad Negada: violencia doméstica en los homosexuales (4/5)

¡Hola!, soy yo Belkis, la autora del Blog. En esta oportunidad les dejo un video como parte de la entrevista que le hice a la Dra. Odalys J. Waug sobre la violencia doméstica en los homosexuales, tema que estoy tratando en estos días. Nos seguimos viendo y leyendo en la red !!!

octubre 22, 2010

Realidad Negada: violencia doméstica en los homosexuales (3/5)

Carta de un gay para mi blog:
Me llamo Andrés Rodríguez, tengo 48 años. Mi historia de violencia con Julio fue un tanto particular.

Inició de manera normal, mi relación era perfecta, los problemas fueron generados en resumen por la desconfianza sembrada por amistades. Al inicio noté cierta apatía, cosa que no era para nada normal. En nuestro compartir de todos los días, lo más importante era la hermosa amistad que también nos unía. Julio fue cerrándose y al final llegó el momento que le pregunté ¿qué te pasa amor?

El casi no me prestava (sic) atención, una tarde decidí que era el momento de saber, comenzó una discusión; él me dijo tantas cosas, cosas que según él le generaban problemas, esto siguió adelante por meses. No mentiré diciendo que llegamos a las manos pues no es cierto. Solo terminas de vivir con alguien que de un momento a otro, cambia radicalmente. No faltaron comentarios como “tienes que estar más pendiente de tu aspecto Andrés, te ves terrible". Cuando no, se salía temprano y así me ignoró por completo durante meses.

Yo inicié la búsqueda, una ayuda, después de sentirme en depresión y con una autoestima golpeada busqué cuál podría ser el motivo de tantos problemas. Terminé por darme cuenta que los comentarios de ciertas personas eran la causa de que Julio cerrara la puerta con despresio (sic).

Para cuando empecé a sentir que no se podía seguir adelante, el deterioro de nuestra relación era avanzado y antes de continuar sumergiéndome en un estado de autoestima donde esta ya no era sana, me sentía incómodo, inadecuado, sentía temor de las personas y de que Julio en cierta forma terminara por golpearme, cosa que no sucedió.
Así que, con un grave estado de ánimo por sus palabras de una u otra forma de despresio (sic) contínuo, tomé mis cosas y me largué lo más lejos posible.

No fue fácil cancelar email, cambiar teléfono y empezar la vida solo otra ves (sic). Durante cinco años viví aparentando que me separé de mi mujer y que no estava (sic) de ánimo para otra relación, que ellas eran solo un problema. Cuando en realidad al estar solo en mi habitación no hacía más que llorar, pues los prejuicios valen más en este sistema social y a él, lograron afectarle de forma bastante fuerte.

Un amigo me comentó que Julio se inició en un giro alcohólico. ¿Para qué mentir? yo también tomaba en las noches para calmar mi soledad, al menos eso me repetía a mí mismo. La verdad, busqué soporte psicológico, mis heridas anímicas se hacían demasiado grandes para mí.

Hoy en día vivo con otro, lejos y tranquilo. Marcelo es una persona especial, lo encontré durante las visitas de terapia, él también tiene sus heridas, pero existe comprensión y harmonía (sic) y lo más importante, ya no estamos más solos.

Ni él ni yo prestamos importancia a comentarios, seleccionamos nuestros amigos y si existe algún pequeño fastidio lo comentamos, dándonos oportunidad de crecer. Nada es perfecto pero mi voluntad y la de Marcelo finalmente me dan seguridad. Mi autoestima está mejor que nunca, no nos maltratamos ni con palabras ni con gestos.

Ya son dos años que estamos juntos y creo que serán muchos más, existe comprensión y lo más importante comunicación entre los dos. No sé que más contarte, que ya no lloro, que ya no existe vacío, y si tomamos es en dos, sin exagerar. Espero Dios proteja mi relación.

octubre 20, 2010

Realidad Negada: violencia doméstica en los homosexuales (2/5)

Hay temas de los cuales casi no se habla, son considerados socialmente incorrectos y aunque los ocultemos, existen. Estoy hablando en este caso de la violencia doméstica en los homosexuales.

Con la finalidad de prevenir, concientizar y dar a conocer el maltrato en este sector, entrevisté a la Doctora Odalys J. Woug, especialista en la materia. Tiene un Doctorado en Sexología de la American Academy of Clinical Sexologists, Maestría en Mental Health Counselor and Marriage Family and Therapy, Lic. en La Florida, Certificación del Board de Sexología, Bachillerato y Maestría en Psicología de Barry University.


Y.T: Doctora antes de entrar en el área de la violencia que existe entre las parejas gays y lesbianas definamos ¿qué es ser homosexual?
O.W: Cuando hablamos de homosexuales nos estamos refiriendo a una persona que está siendo atraída por su propio sexo. No importa si es hombre o mujer. Importante, si de transexual se trata, ya estamos entrando en otro territorio.

Y.T: ¿La violencia doméstica existe entre las parejas homosexuales?
O.W: Definitivamente.

Y.T: ¿Cómo se define?
O.W: Igual como se define la violencia doméstica en los heterosexuales; o sea, cualquier persona que te maltrate, que te empuje, pegue, que te trate como una persona ignorante, que te afecte tu autoestima, que te prohíba ciertas cosas, que te amenace…es exactamente igual.

Y.T: Y si tuviéramos que establecer una diferencia de violencia doméstica entre los homosexuales y heterosexuales ¿cuál sería?
O.W: Lo que yo veo es que, por ejemplo, en la violencia doméstica entre los homosexuales masculinos pudiéramos estar hablando de mucho más violencia por el simple hecho de que son dos hombres. Definitivamente estamos hablando de mucho más fuerza.

Y.T: Cuando llega a usted un paciente para una terapia y es de diferente orientación sexual ¿está claro del problema que presenta? ¿Reconoce sus indicadores o ellos no se identifican como víctimas de violencia doméstica?
O.W: Bueno, normalmente yo trabajo con mujeres, con lesbianas. Ellas no se dan cuenta muchas veces de lo que es la violencia doméstica. No se dan cuenta por ejemplo, lo que significa la parte psicológica. Definitivamente esa parte no la perciben.

Y.T: Si partimos que ellos tienen dos cargas, la de homosexuales y la de violencia doméstica. ¿Cómo describe usted sus reacciones emocionales y hasta psicológicas? ¿Cómo afecta la violencia doméstica en los homosexuales?
O.W: Recuerda que ellos tienen muchas barreras que todavía les impide abrirse y pedir ayuda en cuanto a problemas de violencia doméstica. Tienen mucha dificultad para pedir. Además, quiero que sepas que en La Florida no existe verdadera ayuda para estas parejas de homosexuales que tienen problemas de violencia doméstica.

A la palestra un viejo problema

Y.T: ¿Qué tan novedoso es la violencia doméstica en los homosexuales?
O.W: No tiene nada de novedoso, es un viejo problema. Pasa que ahora son situaciones más conocidas. Ellos siempre han necesitado de alguien -como cualquiera de nosotros- que los escuche y guie cuando de tiempos difíciles se trata.

Y.T: La sociedad pone a los hombres con un poder sobre la mujer. Digamos que para muchos es real para otros, simbólicos. ¿Cómo es la dinámica en una pareja del mismo sexo?
O.W: Normalmente en el caso de mujeres homosexuales, siempre hay una mujer que es la dominante; ella es la que asume el rol masculino. Aunque te aclaro, a ellas no les gusta que se les diga que están asumiendo el rol masculino; pero, están exhibiendo todo este tipo de control y dominio más que la otra persona, que es mucho más sumisa.

Y.T: ¿Entonces debo asumir que los heterosexuales son quienes necesitan definir en ellos quién es quién en la relación?
O.W: Básicamente si, pero ellos (en la mayoría de los casos) no lo necesitan.

La Dra. Odalys Waug es una mujer sumamente cálida, tranquila y en su oficina hace de este tema una conversación educativa y es que no en vano ha sido invitada a numerosos programas de radio, televisión.

Y.T: Nadie está socializado o educado para ser gay o lesbiana. ¿Usted cree que les faltan recursos para definir y explorar sus opciones?
O.W: ¿Tu te refieres a que si ellos son homosexuales y no están preparados para serlo y no existe orientación?

Y.T: Si…
O.W: Bueno, existen ya muchas organizaciones que están ayudando y que están educando. Yo tengo una lista como Equality Florida, Gay& Lesbian Comunity Center por ejemplo y te las puedo facilitar para darlas a conocer.

Y.T: En teoría si una persona es maltratada por su propia pareja, con una orden de alejamiento de la persona agresora puede tener ayuda psicológica y hasta económica del Estado pero la realidad es que ¿si un homosexual pide ayuda tiene los recursos habilitados?
O.W: No la tienen.

Hablemos más local

Y.T: ¿Las medidas legales hasta ahora logradas abarcan las medidas sexuales? ¿Han sido pensadas para ambos?
O.W: No en La Florida. En California y Nueva York tienen mucho camino abierto y mucha ayuda pero te repito, no aquí en La Florida. Eso es una realidad.

Y.T: ¿Hay albergues a nivel nacional?
O.W: En los Estados Unidos si los hay. En La Florida, especialmente en Miami, no conozco ninguno.

Y.T: Tomando en cuenta sus necesidades ¿Existen centros para mujeres? ¿Consejeros que tengan experiencia con homosexuales? ¿Y en español?
O.W: No aquí en Miami. Hay muchas ayudas y se pueden ver en algunas de estas organizaciones que te mencioné. Ellos pueden conocer diferentes grupos de personas que pueden ayudar a un nivel, alguien que tenga una casa grande que pueda alojarlos. Ellos tienen ese tipo de ayuda.

Y.T: Y de los psicólogos ¿cómo está el grupo que trabaja con violencia doméstica?
O.W: Que trabajen con violencia doméstica tenemos bastante pero no en realidad para homosexuales. Lo que si hay es una gran red de gay and lesbian friendly link en el internet que te ayudan a conseguir terapistas que trabajen con gay and lesbian. Sin embargo, puede ser que ellos no tengan la capacidad para lidiar con problemas de violencia doméstica.

Y.T: ¿Cómo podemos empezar a ayudar a los lectores de mi blog y a todos los que estén interesados en la violencia doméstica en este y cualquier otro sector?
O.W: La violencia doméstica se da cuando queremos abusar a la otra persona porque realmente hemos perdido como pareja el respeto, la admiración y la confianza; entonces, no le damos la oportunidad de que esa persona brille y triunfe. La idea de una pareja es que ambos triunfen por separado y compartan sus triunfos, se admiren y se respeten mutuamente.

Cuando esa escala se rompe, uno de los dos empieza a querer dominar, se siente inferior y por ende empieza a abusar psicológica o físicamente de su pareja. Vienen los conflictos que nosotros los profesionales consideramos como violencia doméstica. Esto sucede en parejas heterosexuales y homosexuales.

Para finalizar, la Doctora Woug agrega “el problema de la comunidad homosexual es que necesitamos un avivamiento en el Sur de La Florida para cambiar ciertas leyes, para conseguir más dinero, más apoyo para poder tener más ayuda legal. Asimismo más ayuda de refugios y más ayuda de educación en la comunidad en general. Yo creo que tenemos que educarnos todos en el problema de la violencia doméstica y de la violencia doméstica en la población homosexual”.


Para mas información puede contactar a la Dr. Odalys J. Waugh, PhD, LMHC, CCS www.2000therapy.com. Llamar al 305-491-5223

Nos seguimos leyendo en la red!!!

octubre 18, 2010

Realidad Negada: violencia doméstica en los homosexuales (1/5)

CARTA DE UNA LESBIANA PARA MI BLOG:
Una amiga me comentó que alguien, o sea tú, estabas buscando vivencias de esta índole. Ella me animó a escribirte. Dudé porque era una cosa pública. Te leí y me gustó lo que vi entonces me dije ¿por qué no? Al fin de cuentas ni tú ni nadie me conoce en este universo tecnológico.

Estoy luchando para salir del segundo closet. Debería haber más concientización hacia y entre lesbianas porque cuando decidí abrirme al mundo, lo hice con el sueño de encontrar que mi pareja sexual fuera cálida y amable.

Para llegar aquí donde estoy muchas veces tuve que aguantar acciones que me ridiculizaban. Otras tantas, me sentí rechazada y muchas veces hasta me odié por ser como era. Me pregunté muchas veces por qué era tan difícil hacerme amigos o enamorarme.

Se siente muy fuerte el rechazo, la soledad sobre nosotras y de repente me costó aceptar que caí en una relación de violencia, en mi relación íntima lésbica.
Esos maltratos iban desde que mi compañera me hacía intencionalmente cosas que ella sabía me herían hasta darme patadas.

Pero lastimosamente ese maltrato era visto por ella como un “no es para tanto” y otros tantos “¿no crees que estás exagerando?”. Todo eso lo único que logró fue acrecentar mi situación de soledad.

¿Por qué creen que las mujeres no pueden ser violentas? ¿Tal vez porque se han concebido como más débiles y rápido una piensa en la dulzura, sumisión y obediencia? Pero la realidad es que una relación lésbica cada quien saca su carácter igual que en otra combinación.

La otra es que crean que como somos ambas mujeres, tenemos una relación igualitaria y comprensiva por naturaleza y no es verdad. También está la competencia para ver quién es la más intelectualmente más sobresaliente, la que le echa más ganas a cumplir sus deseos y hasta se aventa en adoptar un bebé aunque la otra, como yo, no esté preparada.

Me pasó que después de esto hubo un pequeño acto de violencia y eso generó confusión entre ambas, creíamos que éramos violentas las dos. Mi terapista me dijo “no necesariamente”. Le expliqué que teníamos sentido de culpa y ya ninguna pudo reconocer quien empezó el maltrato.

Hoy estoy fuera de esa relación y trato de olvidar los malos momentos. Aún sigo buscando el amor adecuado para mí en este mundo lésbico donde pertenezco y soy aceptada.

Gracias por dejarme escribir y que tus lectores sepan lo que siento.